States of Power es un wargame de gran estrategia en el que comandas los ejércitos, la economía y la diplomacia de tu nación. Fácil de empezar, pero difícil de dominar: nada de horas de tutoriales solo para poder jugar, y una partida completa cabe en una sola sesión. El juego está pensado para que tanto el modo de un jugador como el multijugador sean fluidos, con una personalización profunda. Controla una nación de la época de la Segunda Guerra Mundial, o crea un escenario totalmente nuevo con el editor integrado y compártelo con los demás.
COMANDA LA MÁQUINA DE GUERRA
Dirige cada división directamente. Construye un ejército adaptado a tu estrategia: infantería, tanques, artillería, cazas y más. Cada unidad brilla contra unas y flaquea contra otras. Adáptate a los frentes cambiantes y evita estirar demasiado tus líneas de suministro.
FÁCIL DE EMPEZAR, DIFÍCIL DE DOMINAR
No necesitas ver horas de tutoriales ni leerte una wiki para jugar tu primera partida. States of Power está hecho para ponerte en el mapa y tomando decisiones con peso en cuestión de minutos, sin renunciar a recompensar la maestría, la planificación y las apuestas audaces que buscan los veteranos de la estrategia.
CREA TU PROPIO MUNDO Y COMPÁRTELO
Con el editor de escenarios integrado puedes crear países personalizados, redibujar fronteras, diseñar escenarios enteros y programar tus propios eventos: historias alternativas, conflictos hipotéticos, mundos de fantasía y todo lo que se te ocurra. Sin herramientas externas ni dolores de cabeza con los mods.
Cuando tu creación esté lista, publícala en el explorador de escenarios para que toda la comunidad la descargue, la valore y la juegue.
CONSTRUYE TU NACIÓN
Desarrolla tus provincias con fábricas, laboratorios de investigación, puertos e infraestructura. Equilibra tu economía —construcción, bienes, suministros militares y mano de obra—, pide préstamos, comercia en el mercado mundial y lleva tu industria al límite. Sube por un árbol tecnológico que va del armamento de infantería del inicio de la guerra hasta la bomba atómica. Elige la ideología de tu nación —democrática, autoritaria, comunista o fascista— y transforma tu país mediante reformas o guerra civil.
COMPITE EN UNA DIPLOMACIA DESPIADADA
Forma alianzas para sobrevivir o manipula a los demás antes de traicionarlos. Garantiza independencias, firma pactos de no agresión, envía "voluntarios" a guerras ajenas o prepárate en silencio para el combate. La diplomacia en multijugador es rápida y brutal: con mensajería global y privada integrada, tus palabras también son armas.