Convierte un pequeño apartamento situado sobre la ciudad en un jardín. Empieza con unas cuantas macetas y todo el espacio que puedas aprovechar, y aprende qué necesita cada planta mientras la cuidas desde la semilla hasta la cosecha. Cocina lo que cultives, vende tus platos, descubre nuevas variedades y reinvierte tus ganancias en un jardín interior que no deja de crecer.
Desbloquea nuevas habitaciones para disponer de más espacio. Con el tiempo, verás cómo tu colección de plantas se extiende por todo el apartamento y acaba llegando incluso a la azotea. También podrás decorar tu hogar para crear un espacio que sientas realmente tuyo.
Las flores, las bayas y las verduras tienen necesidades diferentes. Encuentra la maceta o recipiente adecuado, prepara la mezcla de tierra perfecta con compost, arena, arcilla y otros materiales, y coloca cada planta donde la luz y la temperatura sean ideales. Y, por supuesto, tendrás que regarlas y mantenerlas libres de malas hierbas mientras crecen.
La cosecha no tiene por qué quedarse en la maceta. Lleva lo que hayas recogido a la cocina y conviértelo en ensaladas, dulces horneados y muchos otros platos. ¡Los vecinos del edificio pagarán un buen precio por tu comida casera!
Lo que empieza con unas pocas plantas puede ir apoderándose poco a poco de tu hogar. Desbloquea nuevas habitaciones, aprovecha los balcones y otros espacios de cultivo y, finalmente, lleva tu jardín hasta el invernadero de la azotea.
Después de todo, tu apartamento no está hecho solo de plantas, también tienes que vivir en él. Combina muebles y decoraciones, integra las plantas en cada habitación y decide qué tipo de hogar quieres crear. Y no te olvides de tu amigo felino mientras decoras. ¡Tu gato también tiene que sentirse como en casa!